Erase una vez era muy cliché para empezar a relatar lo que la hacía única a esta historia, así que simplemente comenzaré por relatar los hechos concretos, sin agregarle el sentimentalismo del haberlos vivido, quitando las experiencias de aprendizaje que cada situación le dejó. Tal cual... Como si leyera un guión en el cual sólo explicaban los actos, sin un diálogo establecido, ni contextos a los cuales adecuarse. Tal cual habían sucedido las cosas, para evitar todo eso del choque de versiones, los puntos de vista. Iba así:
-Se conocieron, no importaba cómo, ni cuando, ni gracias a quien; simplemente se conocieron.
-Se amaron, no importa cómo se fueron desenlazando las cosas; Él la quería y Ella a él.
-Se enamoraron. (¿Qué más explicación se podría dar a eso?)
-Se dejaron entrar mutuamente en sus vidas.
-Se conocieron, por segunda vez, con muchos más detalles. Conocieron sus cuerpos, sus deseos, tanto carnales como espirituales, y al final de la noche estaban recostado juntos riendo de las cosas que vivieron y que vivirían.
-Se asustaron. Habían avanzado hasta llegar a un punto que ya no era seguro, ya no había donde esconderse. Eran ellos, la versión verdadera de ellos mismos, de la que se escondían continuamente.
-Se separaron, gradualmente, la lucha por tratar de demostrar quien quería más quería más al otro los rindió.
-Se alejaron. Sus cuerpos yacían en la misma cama, pero sus corazones estaban lejos, buscando como excusarse en nuevos sueños, nuevas ambiciones, nuevos proyectos, en los cuales el otro no podría formar parte.
-Se fueron, tomaron caminos por separado, persiguieron lo que creían que querían y necesitaban en sus vidas.
-Se reencontraron, en otro tiempo, otro lugar, y con otra vida.
Y ahora estaban ahí, pretendiendo olvidar todo lo vivido. Era cierto, ellos ya no se amaban, pero no por eso dejarían en la basura todas las risas, los llantos, los abrazos, y los besos que en su momento compartieron juntos. Ahora era un cariño muy diferente al que sentían antes. Y aunque aveces caían en la traición de pensar en encontrar sus cuerpos, nunca lo hicieron. Ambos compartían sus nuevas vidas de la mano de otros corazones, a los cuales amaban con la misma, pero no igual, vehemencia que lo hicieron ellos.
Lo que ellos tenían jamás sería reemplazable, pero esto no quiere decir que hayan engañado a sus corazones. Simplemente les faltó vida para vivirla juntos en ese momento, y les sobró miedo para dar el próximo paso. Eso ya no importa. Importa que hubo un día, o más bien una noche en que ella descubrió que él no estaba tan bien, que sufría, no por ella, como cualquier podría llegar a pensar, sino por lo que ella tenía y él no podía mantener: El compañero de camino. Nadie duraba lo suficiente en su camino. Llegó incluso a pensar que el camino de él ayudaba a sus compañeras a encontrar sus caminos correspondientes; y que esa era la razón de la constante rotatoria de corazones que tocaban el suyo, y caminaban a su lado por temporadas.
Esa noche ella se asombró al entender que sólo ella sería capaz de buscar quien pudiera continuar en ese camino que ella, tantos años atrás, abandonó. Busco mujeres de distintas edades, distintas razas, e intereses, pero logró encontrar a nadie que pudiese acompañarlo.
Pérdida estaba su mirada en el fondo de un café, cuando la encontré. Se sorprendió por mi carisma y mi desplanta. Creyó haber encontrado aquel alfiler en tal grande pajar. Lo planeó todo indirectamente, el lugar, el día, la ropa, y hasta como podría captar su atención. Y lo logró, todo salió de acuerdo al plan; lo conocí, y nos enamoramos. Fui de él y el fue mío muchas noches, mañanas, tardes, y hermosos atardeceres. Nunca creí encontrar a alguien como él en mi vida, y nunca lo habría encontrado si no hubiese sido por ella.
Los meses pasaban como minuteros en el reloj, empecé a completar etapas; un buen trabajo, un buen hogar, un buen novio, una buena vida. Lo que cualquiera podría querer, pero fue ahí que caímos en cuenta de que lo que faltaba nunca llegaría, y el doctor sólo confirmó todas nuestras predicciones. Muchas veces creo que fui yo la que atraje la mala fortuna de no hacerme merecedora de la misión biológica femenina. Él nunca me abandonó, él siempre se mantuvo firme a mi lado, tratando de sacar una alegría de la pena más profunda, pero fui yo la que no quiso sonreír.
Pueden preguntarme ahora si es que me arrepiento y no, todo pasa como debe pasar, y en parte cada uno puso siempre de su parte para que el futuro impreciso se hiciera realidad. Cuando llegué con los papeles del trámite de adopción, él se vio presionado entre mi afán de rellenar el agujero vacío, vacío como el existente en mi vientre, y sus miedos de no estar listo para tan grande misión, Creí que exageraba, que solo era una excusa para alejarse una vez más de mi. Y la busqué a Ella, para que otra vez solucioné lo que yo sola no había podido, pero esta vez algo se salió del plan, de mi plan. Ella era otra, una que llevaba encima el fracaso de un matrimonio y una desilusión de vida.
Tras varios intentos, ella accedió. Lo ayudó, le enseñó a ver nuevamente el lado positivo de las cosas. Todo el tiempo que intentó hacerme reír, el había guardado todas esas lágrimas que le respondí, a toda la alegría que intento darme, yo le respondí con miedos, tristeza, y rabia. Ahora estaba ella aquí, logrando lo que él no logró en mi. Ella le dio alegría, y el respondió con amor, y cuando la alegría lo había sanado, ella le dio amor también. Ambos se amaron como hacía tantos años lo habían hecho, sin planes de por medio, ambos recordaron como se conocían, y descubrieron que ya no tenían miedos. Por un momento olvidaron lo que habían vivido con las personas equivocadas, me olvidaron. Pero yo pude ver algo que había pasado desapercibido todo este tiempo, Él siempre la quiso ella, y me quiso a mi por ser lo que ella me llevó a ser, a ser como ella. Me convertí en una sombra de ella, ella misma, solo que un poco distorsionada.
“I’m good, but not an angel. I do sin, but I’m not the devil. I’m pretty, but not beautiful. I have friends, but I’m not the peacemaker. I’m just a small girl in a big world trying to find someone to love” M. Monroe
La vida es Incongruente