Como un diamante, pensó.
Claramente sólo él podía ver su brillo, sólo él sabía su valor, pero nunca se lo dijo. Pensaba en lo ridículo que se vería si se lo decía. Ella se fue sin saberlo, y él murió arrepentido.
Pasaron muchos años y él la veía a seguido, en sus sueños no era tan importante, ella valía más cuando se reía, cuando la veía caminar de la mano del amor de su vida, cuando la veía feliz, feliz sin él. Descubrió de pronto que era el amor, y que por lo mismo nunca sería capaz de separarla de quién la hacía feliz, pero no crean que él estaba solo, había otra mujer que lo hacía feliz, otra mujer que era muy parecida a ella, pero no era igual, pero no por eso la quería menos.. Él la quería, la quería mucho, pero uno se enamora sólo una vez en la vida.
Un día pensó en olvidarla, pero no se puede tapar el sol con un dedo como tampoco se pueden borrar los recuerdos que un día que hicieron feliz. Comprendió que la vida sigue, y que aunque la querría siempre ya no iba a amarla porque otra persona había llenado su corazón, y esta vez era mutuo.
“I’m good, but not an angel. I do sin, but I’m not the devil. I’m pretty, but not beautiful. I have friends, but I’m not the peacemaker. I’m just a small girl in a big world trying to find someone to love” M. Monroe
La vida es Incongruente